“Fue el mayor honor de mi vida protegerlas a ustedes y al Estado”.
Estas fueron las últimas palabras del suboficial mayor Ibrahim Kharuba a las observadoras en la sala de mando antes de caer
Ibrahim, rastreador del puesto de Nahal Oz, es uno de los héroes del 7 de octubre y recibió una recomendación para la Medalla al Valor
Aquella mañana, cuando los terroristas irrumpieron en el puesto, Ibrahim, junto con otros soldados, se mantuvo defendiendo la sala de mando mientras los terroristas de la unidad Nukhba intentaban infiltrarse. Ibrahim lideró un combate encarnizado en la puerta de la sala; en cierto momento incluso mantuvo un diálogo en árabe con los terroristas, quienes intentaron convencerlo de rendirse, pero él respondió que jamás se rendirían. Ibrahim abatió a muchos terroristas y luchó hasta la última bala. Gracias a su valentía, hubo soldados que lograron escapar con vida de la sala de mando y salvarse
Es una historia impresionante sobre un árabe beduino musulmán que sacrificó su vida para salvar vidas de judíos: un símbolo de cooperación y responsabilidad mutua. Ibrahim es un símbolo de valentía y sacrificio, y su historia debe ser enseñada y recordada por generaciones

image