Hungerburg, Austria
Zaha Hadid fue una arquitecta anglo-iraquí que dejó su huella en muchos países rompiendo estructuras y jugando con la geometría, pero, sin duda, una obra que demuestra por qué fue tan merecido su premio Pritzker es la Estación de Hungerburg.
Su diseño futurista de las cuatro estaciones de que consta simula con vidrio grandes témpanos de hielo y ventisqueros para dar vida a una línea de funicular que apareció en escena para reemplazar al viejo tranvía (de cien años de antigüedad) y transportar a sus pasajeros por una pendiente vertiginosa. Un bellísimo recorrido que combina arquitectura y naturaleza, la ciudad y el bello escenario de los Alpes.